Reacciones
Químicas
Las reacciones
químicas constituyen uno de los pilares fundamentales de la Química, ya que
permite comprender cómo las sustancias se transforman unas en otras, cómo se
conservan la materia y las cargas eléctricas, y cómo estos procesos pueden
aprovecharse tanto en el laboratorio como en la vida cotidiana, la industria y
la tecnología. A través de las reacciones químicas se explican fenómenos tan
diversos como la combustión, la corrosión, la digestión de los alimentos, la
producción de energía eléctrica en baterías, la síntesis de medicamentos y el
funcionamiento de numerosos procesos biológicos e industriales.
Ecuaciones
químicas
Una ecuación
química es la representación simbólica de una reacción química. En ella se
indican las sustancias que reaccionan, llamadas reactivos, y las sustancias que
se forman, llamadas productos. Se escribe generalmente de la forma:
Reactivos
→ Productos
Por ejemplo:
Esta ecuación
indica que dos moles de hidrógeno reaccionan con un mol de oxígeno para formar
dos moles de agua.
Las ecuaciones
químicas deben cumplir con la ley de conservación de la masa, la cual establece
que la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma. Esto implica que
el número de átomos de cada elemento debe ser el mismo antes y después de la
reacción. El proceso de ajustar los coeficientes para cumplir esta condición se
llama balanceo de ecuaciones químicas.
Una ecuación
química balanceada transmite mucha información:
- Identidad de reactivos y productos.
- Proporciones en que reaccionan las
sustancias (relaciones molares).
- Estado físico de las sustancias:
- (s) sólido
- (l) líquido
- (g) gas
- (ac) disuelto
en agua
- Condiciones especiales: calor,
catalizadores, presión, electricidad, etc.
Ejemplo completo:
Esto indica no solo
la reacción química, sino también el estado físico de cada especie.
Las ecuaciones
químicas son la base para todos los cálculos cuantitativos posteriores en
química, especialmente en estequiometría.
Estequiometría
La estequiometría
es la parte de la química que estudia las relaciones cuantitativas entre
reactivos y productos en una reacción química. Permite responder preguntas como:
- ¿Cuánta cantidad de reactivo se
necesita para obtener cierta cantidad de producto?
- ¿Cuánto producto máximo se puede
formar?
- ¿Qué reactivo se consume primero?
- ¿Cuál es el rendimiento real de una
reacción?
La base de la
estequiometría es la ecuación química balanceada, ya que sus coeficientes
representan relaciones molares.
Ejemplo:
Esto significa:
- 1 mol de N₂ reacciona con 3 moles de H₂
- Produce 2 moles
de NH₃
Si se tienen 2
moles de N₂, se necesitarán 6 moles de H₂ y se formarán 4 moles de NH₃.
Pasos típicos en un
problema estequiométrico:
- Escribir y balancear la ecuación
química.
- Convertir las
cantidades dadas a moles.
- Usar las
proporciones molares.
- Convertir los moles obtenidos a la
unidad deseada (gramos, litros, etc.).
Además, en la
práctica se trabaja con:
- Reactivo limitante: el que se consume primero y limita la cantidad de producto
formado.
- Reactivo en exceso: el que sobra después de completarse la reacción.
- Rendimiento teórico: cantidad máxima de producto que se puede obtener.
- Rendimiento
real: cantidad que se
obtiene experimentalmente.
- Porcentaje
de rendimiento:
La estequiometría
es esencial en laboratorio, industria química, farmacia, ingeniería química y
procesos ambientales.
Reacciones
redox
Las reacciones
redox (reducción–oxidación) son aquellas en las que ocurre transferencia de
electrones entre las sustancias que reaccionan.
- Oxidación: pérdida de electrones.
- Reducción: ganancia de electrones.
Siempre ocurren
juntas: no puede haber oxidación sin reducción.
Ejemplo clásico:
Aquí:
- El zinc se
oxida:
- El cobre se
reduce:
El zinc es el agente
reductor (cede electrones). El cobre es el agente oxidante (acepta electrones).
Las reacciones redox explican:
- Corrosión de
metales.
- Combustión.
- Funcionamiento
de baterías.
- Procesos biológicos como la respiración
celular.
- Procesos industriales de obtención de
metales.
El balanceo de
reacciones redox puede hacerse por:
- Método del
ion–electrón.
- Método de números de oxidación.
Funcionamiento de pilas y baterías. Diagrama de celda
Una pila o celda
electroquímica es un dispositivo que convierte energía química en energía
eléctrica mediante una reacción redox espontánea.
Está formada por:
- Dos electrodos:
- Ánodo: donde ocurre la oxidación.
- Cátodo: donde ocurre la reducción.
- Un electrolito que permite el
movimiento de iones.
- Un circuito externo que permite el
flujo de electrones.
Ejemplo: Pila de Daniell
Este es el diagrama
de celda, y se interpreta así:
- A la izquierda: ánodo (oxidación).
- A la derecha: cátodo (reducción).
- La doble barra (||) representa el
puente salino.
- La barra simple (|) separa fases.
Semirreacciones:
Ánodo:
Cátodo:
Los electrones
fluyen externamente desde el ánodo al cátodo, produciendo corriente eléctrica.
Las baterías son
conjuntos de una o más celdas electroquímicas conectadas entre sí. Se clasifican en:
- Primarias: no recargables (pilas comunes).
- Secundarias: recargables (baterías de celular, laptop,
automóvil).
Ejemplos:
- Batería de
plomo–ácido (automóviles).
- Baterías de ion–litio (dispositivos
electrónicos).
- Baterías
alcalinas.
Estas tecnologías
son una aplicación directa de los principios de las reacciones redox.
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